domingo, 2 de junio de 2013

Oscar Wilde

  No podía dejar de incorporar en esta etiqueta a Oscar Wilde el escritor que tan bello relatos nos ha entregado a nosotros los jóvenes. ¿Quién podría olvidar al Gigante Egoísta? por ejemplo. Muy pronto estaré comentando algún libro de él. Por mientra les dejo como adelanto un enlace con "El Gigante Egoísta"

(Dublín, 1854 - París, 1900) Escritor británico. Hijo del cirujano William Wills-Wilde y de la escritora Joana Elgee, Oscar Wilde tuvo una infancia tranquila y sin sobresaltos. Estudió en la Portora Royal School de Euniskillen, en el Trinity College de Dublín y, posteriormente, en el Magdalen College de Oxford, centro en el que permaneció entre 1874 y 1878 y en el cual recibió el Premio Newdigate de poesía, que gozaba de gran prestigio en la época.
Oscar Wilde combinó sus estudios universitarios con viajes (en 1877 visitó Italia y Grecia), al tiempo que publicaba en varios periódicos y revistas sus primeros poemas, que fueron reunidos en 1881 en Poemas. Al año siguiente emprendió un viaje a Estados Unidos, donde ofreció una serie de conferencias sobre su teoría acerca de la filosofía estética, que defendía la idea del «arte por el arte» y en la cual sentaba las bases de lo que posteriormente dio en llamarse dandismo.
A su vuelta, Oscar Wilde hizo lo propio en universidades y centros culturales británicos, donde fue excepcionalmente bien recibido. También lo fue en Francia, país que visitó en 1883 y en el cual entabló amistad con Verlaine y otros escritores de la época.
En 1884 contrajo matrimonio con Constance Lloyd, que le dio dos hijos, quienes rechazaron el apellido paterno tras los acontecimientos de 1895. Entre 1887 y 1889 editó una revista femenina, Woman's World, y en 1888 publicó un libro de cuentos, El príncipe feliz, cuya buena acogida motivó la publicación, en 1891, de varias de sus obras, entre ellas El crimen de lord Arthur Saville.
El éxito de Wilde se basaba en el ingenio punzante y epigramático que derrochaba en sus obras, dedicadas casi siempre a fustigar las hipocresías de sus contemporáneos. Así mismo, se reeditó en libro una novela publicada anteriormente en forma de fascículos, El retrato de Dorian Gray, la única novela de Wilde, cuya autoría le reportó feroces críticas desde sectores puritanos y conservadores debido a su tergiversación del tema de Fausto.
No disminuyó, sin embargo, su popularidad como dramaturgo, que se acrecentó con obras comoSalomé (1891), escrita en francés, o La importancia de llamarse Ernesto (1895), obras de diálogos vivos y cargados de ironía. Su éxito, sin embargo, se vio truncado en 1895 cuando el marqués de Queenberry inició una campaña de difamación en periódicos y revistas acusándolo de homosexual. Wilde, por su parte, intentó defenderse con un proceso difamatorio contra Queenberry, aunque sin éxito, pues las pruebas presentadas por este último daban evidencia de hechos que podían ser juzgados a la luz de la Criminal Amendement Act.
El 27 de mayo de 1895 Oscar Wilde fue condenado a dos años de prisión y trabajos forzados. Las numerosas presiones y peticiones de clemencia efectuadas desde sectores progresistas y desde varios de los más importantes círculos literarios europeos no fueron escuchadas y el escritor se vio obligado a cumplir por entero la pena. Enviado a Wandsworth y Reading, donde redactó la posteriormente aclamada Balada de la cárcel de Reading, la sentencia supuso la pérdida de todo aquello que había conseguido durante sus años de gloria.
Recobrada la libertad, cambió de nombre y apellido (adoptó los de Sebastian Melmoth) y emigró a París, donde permaneció hasta su muerte. Sus últimos años de vida se caracterizaron por la fragilidad económica, sus quebrantos de salud, los problemas derivados de su afición a la bebida y un acercamiento de última hora al catolicismo. Sólo póstumamente sus obras volvieron a representarse y a editarse. En 1906, Richard Strauss puso música a su drama Salomé, y con el paso de los años se tradujo a varias lenguas la práctica totalidad de su producción literaria.

Extraída de "Biografías y Vidas"



Augusto Monterroso (guatemalteco)

(Tegucigalpa, Honduras, 1921 - Ciudad de México, 2003) Escritor guatemalteco, uno de los autores latinoamericanos más reconocidos a nivel internacional. Aunque nacido en Honduras, Augusto Monterroso era hijo de padre guatemalteco y optó por esta nacionalidad al llegar a su mayoría de edad. Participó en la lucha popular que derrocó a la dictadura de Jorge Ubico y posteriormente hubo de exiliarse. Con un paréntesis en Guatemala y algún destino diplomático, vivió desde 1944 en México, donde trabajó en la UNAM y, como traductor, en el Fondo de Cultura Económica.
Augusto Monterroso
De formación autodidacta, desde muy joven alternó la lectura de los clásicos de las lenguas española e inglesa con trabajos que le servían para contribuir al sostenimiento de su familia. Fue cofundador de la revista literaria Acento y se le ubica como integrante de la Generación del 40. Escritor de fama internacional, mereció importantes galardones y reconocimientos, como el premio nacional de cuento Saker-Ti (Guatemala, 1952), el premio de literatura Magda Donato (México, 1970), el Xavier Villaurrutia (México, 1975), la Orden del Águila Azteca (México, 1988), el premio literario del Instituto Ítalo-Latinoamericano (Roma, 1993), el Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias (Guatemala, 1997), el Príncipe de Asturias (España, 2000) y el Juan Rulfo (México, 2000).
Su producción narrativa incide fundamentalmente en el análisis de la naturaleza humana desde una óptica irónica. La literatura de Augusto Monterroso, sin embargo, es difícilmente clasificable: textos breves en general, de género impreciso, en la frontera del relato y la fábula, del ensayo y el aforismo, escritos con sentido del humor y de la sorpresa. Innovador y renovador de los géneros tradicionales, específicamente de la fábula, se reconoce su importancia por el cambio que introduce en la literatura guatemalteca del siglo XX: brevedad e ironía. Sus relatos denotan una brillante imaginación resuelta en sutilezas. La paradoja y el humor fino, apoyados en una enorme capacidad de observación y plasmados en una prosa de singular precisión, denotan una fantasía exuberante y una extraordinaria concisión.
Una gran variedad de temas se aúnan bajo una misma visión de la vida: irónica, amarga y tierna al mismo tiempo. Sus libros breves, escuetos y casi perfectos, dan un ejemplo singular de coherencia vocacional que es, como el propio autor, difícil y huidiza, crítica y autocrítica, tímida y osada, ya que los caracteriza una manera muy especial de observar y transmitir la realidad. Traducida a varios idiomas, la obra de Augusto Monterroso incluye títulos como El concierto y el eclipse (1947), Uno de cada tres y El centenario (1952), Obras completas y otros cuentos(1959), La oveja negra y demás fábulas (1969),Movimiento perpetuo (1969), Animales y hombres(1971), Antología personal (1975), Lo demás es silencio(1978), Las ilusiones perdidas (1985), Esa fauna(1992) o La vaca (1998).

Una aproximación directa a su persona ofrece la colección de entrevistas Viaje al centro de la fábula(1981); en 1993 publicó Los buscadores de oro, libro de memorias. En algunos de sus últimos libros se acrecienta el carácter misceláneo de su obra: La palabra mágica (1983) y La letra e (1986). Monterroso es uno de los máximos escritores hispanoamericanos y uno de los grandes maestros del relato corto de la época contemporánea. Gabriel García Márquez, refiriéndose a La oveja negra y demás fábulas, escribió: "Este libro hay que leerlo manos arriba: su peligrosidad se funda en la sabiduría solapada y la belleza mortífera de la falta de seriedad".


Extraído de "Biografías y Vidas"

El Sur También Existe de Marío Benedetti (uruguayo)


   Siguiendo con la poesía Latinoamericana les quiero mostrar un hermoso poema de Benedetti y también les dejo un arreglo musical que hizo Joan Manuel Serrat del poema y un enlace donde pueden encontrar otros poemas. Les va a gustar.



Con su ritual de acero

sus grandes chimeneas
sus sabios clandestinos
su canto de sirenas
sus cielos de neón
sus ventas navideñas
su culto de dios padre
y de las charreteras
con sus llaves del reino
el norte es el que ordena

pero aquí abajo abajo
el hambre disponible
recurre al fruto amargo
de lo que otros deciden
mientras el tiempo pasa
y pasan los desfiles
y se hacen otras cosas
que el norte no prohibe
con su esperanza dura
el sur también existe

con sus predicadores
sus gases que envenenan
su escuela de chicago
sus dueños de la tierra
con sus trapos de lujo
y su pobre osamenta
sus defensas gastadas
sus gastos de defensa
con sus gesta invasora
el norte es el que ordena

pero aquí abajo abajo
cada uno en su escondite
hay hombres y mujeres
que saben a qué asirse
aprovechando el sol 
y también los eclipses
apartando lo inútil 
y usando lo que sirve
con su fe veterana
el Sur también existe

con su corno francés
y su academia sueca
su salsa americana 
y sus llaves inglesas
con todos su misiles 
y sus enciclopedias
su guerra de galaxias
y su saña opulenta
con todos sus laureles
el norte es el que ordena

pero aquí abajo abajo
cerca de las raíces
es donde la memoria
ningún recuerdo omite
y hay quienes se desmueren
y hay quienes se desviven
y así entre todos logran
lo que era un imposible
que todo el mundo sepa
que el Sur también existe




Mito Inca Sobre la Creación

    He decidido que las primeras entradas en esta etiqueta se las voy a dedicar a todos los pueblos indígenas de nuestra patria grande, En esta ocasión les presentaré el relato Inca sobre la creación. Es impresionante las similitudes que tiene con el mito de la creación cristiana.


Cuenta la leyenda, que el dios Viracocha, creó un mundo sin luz y dio vida a unos gigantes que no lo respetaron ni lo obedecieron.
Disconforme con el resultado de su creación, Viracocha envió un diluvio que sumergió a la tierra transformándola completamente.
Una vez que los gigantes desaparecieron, Viracocha decidió crear hombres pero de un tamaño semejante al suyo.
Para que los hombres pudieran apreciar su obra resolvió iluminar la tierra por medio del sol, la luna y las estrellas. Creo también plantas árboles y animales.
Viracocha hizo aparecer a un enviado suyo, Viracochan, un hombre que imponía respeto, para que instruyera a los hombres sobre la manera de conducirse para vivir en paz y armonía. El les enseñaba como cultivar y cuando cosechar. Las hierbas que podían utilizar como medicina, y los vestidos que debían usar. Les enseñaba con bondad y mucha paciencia.
A pesar de todos los beneficios que las enseñanzas de Virocochan les producía, muchos hombres lo injuriaron y se reían de él porque vestía una túnica andrajosa. Ellos fueron convertidos en piedras. Hubo quienes trataron de escapar de su furia, pero fueron alcanzados por fuego volcánico. Solo allí se dieron cuenta que estaban ante un ser poderoso al que le debían obediencia y respeto.
Viracochan hizo un largo recorrido. Al llegar a un hermoso valle creó a una persona a la que llamó Alcaviza y a ese lugar le dio por nombre Cuzco. Luego exclamó: Después de Alcaviza, llegarán los incas orejones. Mi deseo es que sean respetados.
Este era un anticipo de la llegada a Cuzco de Ayar Manco y Mama Ocllo, fundadores del Imperio Inca
Viracochan tenía muchos nombres: Tumupa, Tarapacá, Viracochan, Pachayachicachan, Bichaycamayoc, Cunacuycamayoc, Pachacan. Todos esos nombres significan: El enviado de Viracocha, su fuente, el predicador, el encargado del presente o el conocedor del tiempo.

Cuando Viracochan llegó cerca del Ecuador, les anticipó a los hombres muchas cosas que habrían de suceder y luego se introdujo en el mar caminando sobre el agua.

Extraído de "Leyendas de la Mitología Inca"

Treng-treng filu y Kay-Kay filu: Mito Mapuche

      Esta etiqueta debía comenzarla con un mito muy difundido en los pueblos mapuches de nuestro país y que cuenta como se formo Chile y la gente que vive en este país. Con este mito quiero hacerle un cariñoso homenaje al pueblo mapuche.

Hace mucho, mucho tiempo atrás hubo una gran inundación, una salida de mar que anegó totalmente la tierra.

En ese entonces, existían unos cerros grandes conocidos como Treng-Treng y en uno de ellos habitaba una culebra del mismo nombre. Esta era del Bien, un buen espíritu que ayudaba a la gente. Por lo que el cerro donde ella vivía era considerado sagrado.

En lugares bajos de la tierra y en las profundidades del mar
 vivía Kai-Kai, una culebra enemiga de los hombres, y contrario a Treng-Treng, era un mal espíritu con apariencia de un caballo con alas y cabeza de serpiente llamado también Kai Kai Filu.

Un día Kai-Kai decidió destruir todo lo que habitaba sobre la 
tierra, haciendo crecer el mar hasta que ésta fuera inundada por completo. Sin embargo, Treng-Treng puso en sobreaviso a la gente sobre las intenciones de Kai-Kai de querer hacer subir el agua.

Al iniciarse la inundación Treng-Treng llamó a la gente para
 que subieran a los cerros y éstos para poder salvarse empezaron a subir en ellos, subieron hombres con sus mujeres, niños, alimentos y algunos animales de variadas especies.

Luego el cerro Treng-Treng comenzó a levantarse diciendo:
 Treng-Treng-Treng-Treng, y también los otros cerros lograron despegarse de la tierra ayudados por la culebra Treng-Treng.

Pero no todas las personas lograron trepar a las cumbres, 
siendo alcanzados por las aguas transformándose en peces, conocidos como Shumpall. También aquellos que tuvieron miedo de los animales (de variadas especies) gritaron, y cayeron al mar convirtiéndose en peces.

Al acercarse la noche Kai-Kai dijo: Kai-Kai-Kai-Kai entonces
 el mar subió hasta casi cubrir por completo los cerros: Treng-Treng en su desesperada lucha también hizo subir aun más los cerros repitiendo: Treng-Treng-Treng-Treng. Las aguas crecieron tanto que el cerro Treng-Treng llegó cerca del sol, muchas personas murieron quemados por el calor y otros quedaron pegados en el cielo, por lo que tuvieron que colocarse sobre la cabeza una especie de sombrero de greda y cántaros quebrados conocidos como Trülef.

Llegó un momento en que ni el agua, ni el cerro pudieron 
subir más. A todo esto pasó mucho tiempo, no se sabe cuánto, pero fueron muchas lunas.

Los sobrevivientes del cerro Treng-Treng estando tan alto, 
sin esperanzas de sobrevivir comenzaron a hacer nguillatunes en conjunto (ofreciendo todo tipo de sacrificios a Chau Ngüenechen para que intercediera y ayudara a Treng-Treng a vencer al malvado Kai-Kai).

Al ser vencido Kai-Kai comienza a descender lentamente el 
agua y también el cerro Treng-Treng hasta volver todo en normalidad.

En esta gran inundación hubo solamente cuatro 
sobrevivientes, dos hombres y dos mujeres, más tarde sólo los dos jóvenes (hombre y mujer) fueron permitidos para la continuidad de la especie y se les conoció como Llituche (principio de la gente).

Mientras tanto los hombres que treparon en los otros cerros
no regresaron nunca más ni se tuvo noticias de ellos.

Extraído de Pinturas de Paula Buchard



La Oruga, la Mariposa y el Hombre

   La primera entrada ha esta etiqueta quiero hacerla con esta hermosa obra, de los dramaturgos argentinos Denise Almeida y Alejandra Gómez, que nos da mucho que pensar sobre el mundo actual y como nos relacionamos con la naturaleza y con nosotros mismos. A mi me dejo mucho que pensar.
         Es la historia de un bosque que ya no es tan hermoso, de una oruga que sueña con ser mariposa y de una mariposa que ya no puede volar. Es también la historia de un joven hombre de negocios que está perdiendo el sentido de su vida.

Les dejo el enlace donde pueden leer esta obra y unos vídeos con la obra puesta en escena







     

sábado, 1 de junio de 2013

Cuando el Elefante Camina de Keiko Kasza

Quiero comenzar esta etiqueta con un libro que me regalaron mis padre mis primeros días de 

vida:  “Cuando el Elefante Camina”.
     Cuando el elefante decide pararse en dos patas y largarse a caminar comienza una serie de problemas: al verlo venir se asusta el oso; “cuando el oso sale corriendo asusta al cocodrilo”, quien al escaparse asusta al jabalí… Y así, a cada vuelta de página, habrá alguien para sumarse a la huida  hasta llegar al diminuto ratón que también saldrá corriendo asustado. ¿Pero a que no adivinan quién se asustará de él?